A 150 kilómetros de la capital
eslovena, Liubliana, encontramos la desconocida en estos momentos localidad de
Bled. Desconocida en estos momentos, pero famosa en un pasado no muy lejano, ya
que era un lugar frecuentemente visitado por la aristocracia europea, debido a
las actividades que se podían practicar aquí y por las temperaturas suaves, ya
que la localidad está defendida climatológicamente por los Alpes Julianos.
Para llegar a Bled desde
cualquier punto del país, es necesario dirigirse a la autopista E-61, que une
esta localidad con la capital.
Bled es famoso por su lago
glacial y los castillos e iglesias que hay a su alrededor, pero sin duda lo que
más nos llamará la atención será la iglesia (Santa María de la Asunción)
situada en la isla que hay en medio del lago.
Los dos puntos de
atracción obligada son la isla que hay en el centro del lago –con la Iglesia de Santa
María de la Asunción- y el Castillo Medieval de Blejski,
construido en un acantilado sobre el lago. A la isla se llega en unas barcas de
madera, llamadas “pletna”, dando un paseo que suele despertar exclamaciones de
admiración. Una vez allí, se sube una majestuosa escalinata de noventa y nueve
escalones, que conduce hasta el conjunto barroco, en el que destaca la iglesia
y la casa del Preboste y la del Capellán.
El lago se puede
bordear andando, en un recorrido de unas dos horas, durante el que habrá que
detenerse en el Castillo
de Blejski. La visita a esa fortaleza también requiere energía para
la ascensión, está vez a través de las estrechas escaleras y las empinadas callejuelas
el barrio antiguo. A pesar del esfuerzo, la subida hasta el castillo resulta
muy agradable, pues a cada paso aparecen rincones sombreados donde descansar o,
mejor aún, locales acogedores para tomar una buena cerveza eslovena.
El castillo data del
siglo XI y hoy alberga un interesante museo que muestra mobiliario, armas y
joyas de la Edad Media hasta el Barroco. En el recinto se puede visitar la
capilla del siglo VXI y el patio de armas, donde en verano se organizan
conciertos de música clásica y representaciones teatrales.
Por
último, solo recordaros que para la conducción en Eslovenia no es necesario
ningún permiso de conducción internacional, y su moneda es el Euro. La
población tiene un nivel de inglés, italiano o alemán bastante alto, por lo que
la comunicación –por su parte- no constituirá un problema.
Aquí
os dejamos un link de “FEEL SLOVENIA” por si queréis más información sobre este
precioso país: http://www.slovenia.info/?jezero=190&lng=2

Sinceramente hemos de reconocer la gran calidad de los contenidos de vuestro blog, ya que abarcáis diversidad de territorios inhóspitos para mucha gente, nuestras merecidas felicitaciones y seguir así chicos! esperamos impacientes el próximo lugar al que le dedicareis la entrada!
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